sábado, 27 de abril de 2019

Quienes Somos.

El presente blog, tiene la finalidad de compartir diversos materiales de investigación del Proyecto Formación Humana en Contextos de Privados de Libertad: Diálogo y construcción de saberes desde una mirada de la Filosofa de la Educación, aprobado y financiado bajo el Programa de Investigación y Desarrollo (I+D) 2019-2020, de la Comisión Sectorial de Investigación (CSIC) de la Universidad de la República (UdelaR), Montevideo, Uruguay.

El proyecto pretende profundizar el trabajo de investigación que se realiza desde el año 2015 desde el Departamento de Historia y Filosofía de la Educación del Instituto de Educación de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación con diversos actores involucrados en la educación en contexto de encierro. Dicho proyecto, presenta como foco de investigación, realizar una aproximación conceptual, y ético-práctica de la formación requerida para promover una cultura del auto-conocimiento, el cuidado y el desarrollo humano desde el enfoque de capacidades, en los ámbitos de privación de libertad, desde una perspectiva de la Filosofía de la Educación. Busca problematizar en torno al campo de la privación de libertad desde el eje de la formación humana, la educación, la filosofía y las posibilidades de “educabilidad” en este contexto particular reconociendo las distintas culturas y saberes involucrados. Interesa específicamente, aportar al debate sobre esta temática en el campo penitenciario que posibilite pensar qué tipo de educación, desde qué fundamentos filosóficos, qué compromisos y qué actores de la educación son necesarios para este contexto en particular, así como qué tipo de formación es requerida para promover y transitar el proceso de “humanizar las cárceles”. Se entiende por “humanizar las cárceles” como el proceso mediante el cual se producen cambios a nivel cultural, político, educativo, ético que involucran a todos los actores e instituciones que constituyen la institución “cárcel” buscando construir una nueva cultura garantista de todos los derechos humanos. Se pretende así, promover una ética que considera el “conocimiento y cuidado de sí y de los otros” (Foucault) como plataforma de todos los vínculos entre las personas e instituciones implicadas.

Integrantes del Grupo:

Dra. Andrea Díaz
Mag. Natalia Barraco
Lic. Gabriela Ferreira
Prof. Marina Camejo
Lic. Nicolás Jara



Martha Nussbaum. Resumen Crear Capacidad: propuesta para el desarrollo Humano (2011)

Resumen
Libro Crear Capacidad: propuesta para el desarrollo Humano (2011)
Capítulo Dos.

Las Capacidades Centrales.
Desarrollo y capacidad.

El enfoque de del desarrollo humano se ha relacionado históricamente con el informe de desarrollo humano de las Naciones Unidas, y las capacidades como un indicador comparativo más que una base para la teoría política normativa.
Amartya Sen. El enfoque de la capacidad y de las capacidades son los términos claves en el programa político-económico que Sen propone en sus obras Nuevo examen de la desigualdad y Desarrollo y libertad, recomendar el marco de capacidad como espacio idóneo para realizar comparaciones sobre la calidad de vida.
Martha Nussbaum toma la designación de capacidades más que el enfoque del desarrollo humano, donde se engloba tanto las capacidades de las personas como de los animales no humanos.
Las capacidades son plurales e irreductibles. Se habla de capacidades, en plural porque los elementos más importantes de la calidad de vida de las personas son diversos y cualitativamente distintos: la salud, la integridad física, la educación y otros aspectos de la vidas individuales no pueden ser reducidos a una métrica única sin distorsionarse. Es pluralista en cuanto a valores: sostiene que las capacidades tiene una importancia central para las personas se diferencian cualitativamente entre sí y no sólo cuantitativamente que no pueden reducirse a una sola escala numérica sin ser distorsionados. Parte de la adecuación compresión y producción pasa por entender la naturaleza específica de cada una de ellas.
El enfoque de las capacidad es una aproximación particular a la evaluación de vida y a la teorización sobre la justicia social básica. La pregunta en cuanto comparar sociedades y evaluar conforme a su dignidad o su justicia básica es: ¿qué es capaz de hacer y de ser cada persona? El enfoque concibe cada persona como un fin en sí misma y no se pregunta solamente por el bienestar total o medio, sino también por las oportunidad disponibles para cada ser humano.
El enfoque está centrado en la elección o en la libertad, pues defiende que el bien crucial que las sociedades deberían promover para sus pueblos es un conjunto de oportunidades (o libertades sustanciales) que las personas pueden luego llevar, o no llevar a la práctica: ellas eligen. Es un enfoque comprometido con el respeto a las facultades de auto-definición de las personas.
El enfoque se ocupa de las injusticias y  desigualdades sociales arraigadas en aquellas fallas u omisiones de capacidades que obedecen a la presencia de discriminación o marginación.
Nussbaum coloca el acento al servicio de la construcción de una teoría de la justicia social básica, añadiendo otras nociones en el proceso como la dignidad humana, nivel umbral o liberalismo político.
Su teoría de justicia basada en las capacidades se abstiene de ofrecer una evaluación conjunta de la calidad de vida en una sociedad, ni siquiera con fines comparativos, pues el papel del liberalismo político en esta teoría obliga a renunciar a una propugnar un concepto global de valor.

Par responder a la pregunta ¿qué son las capacidades? nos deriva a la respuesta eu le demos a las siguiente pregunta: ¿qué es capaz de hacer y de ser esta persona? Aparecen las libertades sustanciales de Sen, un conjunto de oportunidades (habitualmente interrelacionadas) para elegir y actuar. “La capacidad” de una persona hace referencia a las combinaciones alternativas de funcionamientos que le resulta factible alcanzar.
La capacidad es entendida por Nussbaum en tanto especie de libertad: la libertad sustantiva de alcanzar combinaciones alternativas de funcionamiento. No reside en el interior de una persona, sino las libertades o las oportunidades creadas por la combinación entre esas facultades personales y el entorno político, social y económico. Las capacidades combinadas de una persona son la totalidad de las oportunidad que dispone para elegir y para actuar en su situación política, social y económica concreta. Capacidad significa “oportunidad de selección”, La noción de libertad de elección está, pues, inscrita el concepto de capacidad. Libertades sustanciales-capacidades combinadas.

Los estados de la personas (los rasgos de su personalidad, sus capacidades intelectuales y emocionales, su estado de salud y forma física, su aprendizaje interiorizado o sus habilidades perceptivas y de movimientos) no son fijos, sino fluidos  dinámicos, denomina capacidades internas. Ellas se diferencian del equipamiento innato de cada persona, ya que se trata de rasgos y aptitudes entrenadas y desarrolladas, en muchos casos, en interacción con el entorno social, económico, familiar y político. Se trabajará la idea de que una sociedad que promueva las capacidades humanas es el apoyo al desarrollo de las capacidades internas.
¿Por qué es importante distinguir las capacidades internas de las combinadas? Porque corresponde a dos labores de toda sociedad digna. Una sociedad puede estar produciendo adecuadamente las capacidades internas de sus ciudadanos y ciudadanas, pero puede estar cortando las vías de acceso de esos individuos a la oportunidad de funcionar de acuerdo con esas capacidades.
Puesto que las capacidades combinadas se definen como la suma de las capacidades internas y las condiciones sociales/políticas/económicas en las que puede elegirse realmente el funcionamiento de aquellas, no es posible conceptualmente imaginar una sociedad que produzca capacidades combinadas sin que antes produzca capacidades internas.
Igualmente podría concebirse una sociedad que cree correctamente contextos para elección en muchos ámbitos, pero que no eduque a sus ciudadanos y ciudadanas, ni nutra el desarrollo de sus capacidades de pensamiento.
La distinción entre las capacidades internas y las combinadas no es diáfana, ya que una persona adquiere normalmente una capacidad interna gracias a cierta forma de funcionamiento y puede perderla si carece de la oportunidad de funcionar.
Las capacidades internas de las personas no son lo mismo que el equipamiento innato de estas. Estas últimas tiene su importancia. El término “desarrollo humano” sugiere el despliegue de unas facultades que las personas traen consigo al mundo. Necesitamos, pues, un modo de referirnos a esas facultades innatas, tanto si son nutridas posteriormente como si no, y en ese sentido podemos emplear el término capacidades básicas.Las capacidades básicas son las facultades innatas de la persona que hacen posible su posterior desarrollo y formación.
Todos y todas deberían superar un cierto nivel umbral de capacidad combinadas, entendiendo ese deber no como un funcionamiento obligado, sino como una libertad sustancial para elegir y actuar. Eso significa tratar a todas las personas con igual respeto. La actitud hacia las capacidades básicas de las personas no es meritocrática (no se concede un mejor trato a las personas dotadas de mayores habilidades innatas) sino, si acaso, todo lo contrario: quienes necesitan más ayuda para superar el nivel son quienes más la reciben.
La única condición es que la persona sea hijo o hija de padres humanos y sea capaz de demostrar, al menos, algún tipo de actividad conativa: por lo tanto, según esta teoría, una persona anencefalia o en estado vegetativo permanente no sería candidata a tener derechos políticos iguales a las demás.
Si la capacidad es una cara de la moneda, la otra es el funcionamiento. Un funcionamiento es la realización activa de una o más capacidades. Los funcionamientos no tienen porque ser particularmente activos. Disfrutar de buena salud es un funcionamiento, como también lo es el estar tranquilamente tendido en la hierba, Los funcionamientos son seres y haceres, que, a su vez, viene a ser los productos o las materialización de unas capacidades.
El funcionamiento sirve de punto de destino final para la noción de capacidad, pero esta tiene también valor por sí misma, entendidas como ámbitos de libertad y elección. Promover capacidades es promover áreas de libertad, lo que no es lo mismo que hacer que las personas funcionen en determinado sentido. Por lo tanto, el enfoque de las capacidades se aparta de toda una tradición en economía que mide el valor real de un conjunto de opciones en función del mejor uso que se puede hacer de ellas. Las opciones son aquí libertades y la libertad tiene un valor intrínseco.
Los objetivos políticos no son los funcionamientos sino las capacidades, puesto que son aquellos las que garantizan la existencia de un espacio para el ejercicio de la libertad humana. Aquí está presente la idea de liberalismo político. Contra las políticas paternalistas y valorar la libertad de elección. Pero hay una excepción: el trato respetuoso y no humillante del Estado a las personas no debería ser una opción
La de los niños es una situación distinta, no plantea Nussbaum: exigirles ciertas formas de funcionamientos (por ej, la educación obligatoria) es defendible como preludio necesario de la capacidad adulta.
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¿Cuáles son las capacidades más importantes?
Sen utilice la idea de capacidades únicamente para enmarcar comparaciones. Ahora bien. Si la utiliza para construir una teoría de la democracia y la justicia, ya no está tan claro que su elusión de compromiso alguno en cuanto a la sustancia del argumento sea tan acertada. El concepto de capacidad para fines relacionados con el derecho normativo y las políticas públicas debe acabar posicionándose sobre la sustancia, afirmado que algunas capacidades son importantes y otras menos, y que algunas son buenas y otras (incluso) malas.
El enfoque de las capacidades no es una teoría sobre lo que la naturaleza humana, ni interpreta normas a partir de la naturaleza innata. Es evaluativa y ética: qué cosas, de entre las muchas para las que los seres humanos pueden desarrollar una capacidad de desempeño, son aquellas que una sociedad con un mínimo aceptable de justicia se esforzará por nutrir y apoyar. Las teorías sobre la naturaleza humana nos explican cuáles son los recursos y las posibilidades con los que contamos y cuáles podrían ser nuestras dificultades, sin embargo, no nos indican qué valorar.
¿Por dónde comenzamos a la hora de seleccionar las capacidades sobre las que queremos centrarnos? La respuesta depende del fin que persigamos. Si nuestra meta es establecer principios políticos que puedan servir de fundamento para el derecho constitucional y las políticas públicas en una nación que aspire a la justicia social (o proponer unos objetivos para la comunidad de naciones) la selección adquiere una importancia primordial.
Para alcanzar lo anterior, no solo nos sirve la noción del enfoque de las capacidades. La noción de dignidad human y de vida humana digna. Es una idea intuitiva. Pero la misma, no utilizarla de forma aislada, evidente y sólida. La dignidad es un elemento de la teoría.
Dignidad/respeto- La idea básica es que ciertas condiciones de vida facilitan a las personas una vida que es merecedora de la dignidad humana que ellas poseen, mientras que otras condiciones no lo hacen.
El énfasis en la dignidad se diferencia (y mucho) del énfasis en la satisfacción. Uno de los principales argumentos, es el énfasis en la dignidad se desprende necesariamente la elección de políticas que protejan y apoyen la agencia, la capacidad de acción del individuo, en vez de la otras que infantilicen a las personas y las traten como receptoras pasivas de prestaciones.
Aspiraciones de dignidad humana: capacidad interna y capacidad combinada. Las condiciones sociales, políticas y familiares y económicas pueden impedir que las personas opten por funcionar conforme a una capacidad interna ya desarrollada: este es un tipo de frustración comparable al encarcelamiento. También, las condiciones negativas pueden penetrar más a fondo en las personas, atrofiando o deformando el desarrollo de sus capacidad internas. En ambos casos perviven la dignidad humana básica. La persona sigue siendo merecedora de igual respeto que las demás.
La noción de dignidad está estrechamente relacionada con la idea de conación activa. Guarda, pues, un parentesco con la noción de capacidad básica: algo inherente a la persona que exige ser desarrollado. El potencial innato divergente ente personas, no la dignidad humana que es principio igual en todas las personas que son agentes.
La igual (igualdad) dignidad de las personas, no se sigue, que todas las capacidades sean central e importante y tengan que ser igualadas para todos y todas. Tratar a las personas como iguales puede no significar necesariamente igualar las condiciones de vida de todas ellas. Qué se debe hacer para tratar a las personas como iguales.
El enfoque de las capacidades, se centra en la protección de ámbitos de libertad tan cruciales que su supresión hace que la vida no sea humanamente digna. Cunado una libertad no es tan trascendental, su regulación depende ya del funcionamiento corriente del proceso político.
Argumentar que una libertad dada es inherente a la idea de dignidad humana. Como el enfoque no infiere el valor de una libertad o de una capacidad a partir de las preferencias ya existentes de las personas (pues, así calculado, tal valor puede distorsionarse de formas diversas), lo que resulta realmente crucial es la calidad del argumento y no el número de personas que lo apoyan. Pero es evidente que el enfoque tiene muchos sobre los asuntos de lo opcional, como temas que le compete decir al proceso político.
¿qué se necesita para que una vida esté a la altura de la dignidad humana? Lo mínimo y esencial que se exige de una vida humana para que sea digna es que supere el umbral más que suficiente de diez capacidades centrales.

Diez Capacidades Humanas Centrales
1. Vida. Ser capaces de vivir una vida humana de duración normal hasta su fin.
2. Salud corporal (incluyendo la salud reproductiva, estar adecuadamente alimentado y tener una vivienda adecuada).
3. Integridad corporal (poder moverse libremente de un lugar a otro; poder estar a salvo de asaltos, violencia sexual, abusos, etc).
4. Sentidos, imaginación y pensamiento (incluye una educación adecuada, poder experimentar y producir obras auto-expresivas, ser capaces de buscar el sentido propio de la vida de forma individual, de disfrutar de experiencias placenteras).
5. Emociones. Ser capaces de tener vínculos afectivos con cosas y personas ajenas a nosotros mismos.
6. Razón práctica. Ser capaces de formar un concepto del bien e iniciar una reflexión crítica respecto de la planificación de la vida. (Esto supone la protección de la libertad de conciencia).
7. Afiliación (incluye ser capaces de vivir con otros y tener las bases sociales del amor propio y de la no humillación, ser capaces de ser tratados como seres dignos cuyo valor es idéntico al de los demás).
8. Otras especies. Ser capaces de vivir interesados y en relación con los animales, las plantas y el mundo de la naturaleza.
9. Capacidad para jugar. Ser capaces de reír, jugar y disfrutar de actividades de ocio
10. Control sobre el entorno de cada uno (político: poder participar eficazmente
en las decisiones políticas que gobiernan nuestras vidas; material: poder poseer propiedades tener el derecho de buscar un empleo en condiciones de igualdad con otros, etc.)

Las capacidades pertenecen, en primer y prioritario lugar, a las personas individuales, y sólo luego, en sentido derivado, a los colectivos. El enfoque propugna un principio según el cual cada persona es un fin en sí mismo. Estipula que el objetivo es producir capacidades para todas y cada una de las personas, sin usar a ninguna de ellas como medio para las capacidades de otras no para las del conjunto.
La irreductibilidad de la heterogeneidad de las “capacidad centrales”.
Conflicto entre algunas de las diez capacidades. Cuando las capacidades tiene un valor y una importancia intrínsecos, la situación producida cuando dos de ellas colisionan entre sí es trágica: sigamos el camino que sigamos, será inevitable que obremos de forma incorrecta con alguien.
El análisis coste-beneficio convencional no llega a captar por completo esta situación de elección trágica: la vulneración de un derecho en la justicia básica no supone solo un coste muy elevado, sino también un coste cualitativamente distinto que ninguna persona tendría que soportar en una sociedad totalmente justa.
Distinguir entre la presencia de dilema trágico (aquella elección que nos aboca a obrar mal, tomemos la opción que tomemos) y la imposibilidad de una ordenación. En ocasiones es posible también que una opción sea mejor que otra en una situación trágica de ese tipo, aun cuando todas las opciones disponibles impliquen una vulneración.
¿Cuál sería el mejor camino que seguir para obrar en pos de un futuro en el que puedan satisfacerse las exigencia de todas las capacidades? Qué las personas no tengan que enfrentarse a ese tipo de elección.
Las capacidades centrales se sustentan mutuamente entre sí en múltiples sentido. Dos son, sin embargo, desempeñar el papel arquitectónico diferenciado, pues organizan y tiene una presencia dominante sobre las demás: la afiliación y la razón práctica. Dominan sobre las demás en el sentido de que, cuando las potras están presentes de manera acorde con la dignidad humana esas dos están entretejidas en ellas.
Una buena política en el ámbito de cada una de las capacidades es aquella que respeta la razón práctica del individuo; esta no es más que otra forma de insistir en la importancia central de la elección dentro de la noción de general de la capacidad entendida como libertad. La capacidad de la razón práctica organiza todas las demás.

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